Fuente: El Comercio, Lima

Perú - Fenómeno del Niño “moderado” podría potencialmente afectar la evolución de sectores como pesca y agropecuario

jueves 12 de marzo de 2026

Perú - Fenómeno del Niño “moderado” podría potencialmente afectar la evolución de sectores como pesca y agropecuario

En el caso del sector Pesca, un FEN “moderado” podría originar una profundización de los cardúmenes o su desplazamiento hacia el sur en búsqueda de aguas más frías (su hábitat natural) dificultando su captura.

10/03/2026
El Comercio, Lima
https://elcomercio.pe/economia/peru/fenomeno-del-nino-moderado-podria-potencialmente-afectar-la-evolucion-de-sectores-como-pesca-y-agropecuario-l-ultimas-noticia/

En las últimas semanas ha aumentado la preocupación en torno al desarrollo de un Fenómeno El Niño (FEN) frente a las costas del país, alertó el Reporte Semanal de Scotiabank.

Según el comunicado del 27 de febrero del 2026 de la comisión multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), El Niño Costero se encuentra en desarrollo y se prolongaría hasta noviembre, siendo más probable condiciones cálidas de magnitud “débil”, aumento de la Temperatura Superficial del Mar (TSM) de entre 0.5 °C y 1.3 °C, durante la mayor parte del evento, pudiendo alcanzar una magnitud “moderada”, aumento de la TSM de entre 1.3 °C y 2.1 °C, antes de julio.

Usualmente la presencia del FEN se caracteriza por un incremento de la temperatura superficial del mar (TSM) que genera lluvias por encima de lo normal en la costa peruana, en particular en el norte del país (Tumbes, Piura y, en menor medida, Lambayeque y La Libertad).

Sin embargo, no todos los FEN son iguales y sus impactos sobre infraestructura y actividad económica dependen de la fecha de inicio, de la intensidad del calentamiento de las aguas del mar y de la duración del evento climático.

De acuerdo con el reporte, El Niño Costero actualmente en desarrollo se habría iniciado en marzo, a diferencia del FEN del 2017 que se inició en enero de ese año. Cabe recordar que la temporada de lluvias en Perú se concentra entre diciembre y marzo, por lo que el hecho de que el actual FEN se inicie en marzo, cuando el período de lluvias está más cerca de su final, puede tener potencialmente un menor efecto dañino sobre infraestructura (carreteras, puentes, canales de irrigación, etc.).

El informe detalló que con FEN “débil”, usualmente no hay daño importante en infraestructura vial, lo que permite el desarrollo normal de gran parte de la actividad económica. No obstante, un FEN “moderado” podría afectar la infraestructura y generaría un mayor impacto económico pues no se podrían trasladar normalmente los bienes desde y hacia las zonas afectadas por el FEN, afectando no solo el PBI, sino teniendo también un impacto en la inflación.

En el caso del sector Pesca, un FEN “débil” no generaría mayores efectos sobre la biomasa de anchoveta, considerando eventos anteriores de similar intensidad. Por el contrario, un FEN “moderado” podría originar una profundización de los cardúmenes o su desplazamiento hacia el sur en búsqueda de aguas más frías (su hábitat natural) dificultando su captura.

Asimismo, la velocidad del calentamiento de las aguas marinas determinará si la potencial afectación, que se reflejaría en una menor cuota de captura, se da en la primera temporada de pesca, que va de abril a julio o en la segunda -de noviembre a enero-.

Esto sería parcialmente contrarrestado por la mayor disponibilidad de especies de aguas cálidas, como perico, bonito, jurel y atún, lo que beneficiaría la pesca para Consumo Humano Directo. Finalmente, cabe resaltar que la anchoveta ha demostrado ser una especie resiliente, recuperándose rápidamente luego de eventos adversos como El Niño.

En cuanto al sector agropecuario, un FEN “moderado” registraría impactos diferenciados. Los cultivos en la costa, en donde predomina la agroexportación, tendrían afectaciones diferentes dependiendo de la ubicación de los valles, previendo mayores dificultades en el extremo norte (Tumbes y Piura).

“Hasta el momento el FEN en desarrollo es costero, por lo que no necesariamente se registrarían sequías en la Sierra, en donde predominan los cultivos para el mercado interno, como en episodios pasados cuando el FEN es Global”, explicó Scotiabank en su reporte.

Entre los cultivos más importantes de Piura destaca el mango, cuya mayor parte de la cosecha ya concluyó. Por su parte, la palta está por iniciar su temporada de cosecha y hasta el momento, no se reportan mayores afectaciones en Lambayeque y La Libertad.

De continuar el clima cálido por encima de lo normal podría afectar los rendimientos de cultivos como arándanos, cítricos, aceitunas, entre otros. Sin embargo, las principales empresas del sector han invertido en sistemas de drenajes para limitar los probables daños de intensas lluvias

El informe precisó que, si el FEN es prolongado, se podría afectar los rendimientos de la campaña 2026/2027 de cultivos como arándanos, paltas, uvas, espárragos, entre otros. No obstante, una menor producción y, por ende, menores volúmenes exportados, no significarían necesariamente menores ingresos para los agroexportadores pues podrían verse beneficiados por mayores precios como ocurrió en el 2023

De otro lado, lluvias mayores al promedio histórico, permitirían un almacenamiento de agua por encima de lo normal, lo que favorecería la campaña 2025/26 de los cultivos de valles con riego regulado de la costa, así como de las zonas que se riegan con pozos por la recarga de los acuíferos.

El informe también advirtió que los sectores de turismo y la industria textil-confecciones se verían potencialmente afectados. En cuanto al primer caso, las lluvias por encima de lo normal en el extremo norte del país (Tumbes y Piura) podría generar daños a la infraestructura hotelera situada en zonas de playa, como la registrada en Máncora (Piura), así como menor flujo de turistas, estas regiones son destinos preferidos para el turismo interno en la temporada de verano, tanto en marzo como para las festividades de Semana Santa (inicios de abril).

En cuanto a la industria textil-confecciones, un otoño e invierno más cálido de lo normal reduciría las ventas de prendas abrigadoras, de mayor precio unitario respecto de prendas más ligeras que son más demandadas cuando se registra el FEN. Esto podría llevar a una acumulación no deseada de inventarios de prendas de invierno, aunque la anticipación de la llegada del evento climático podría mitigar este riesgo.