Fuente: El Dinero, Santo Domingo
Perú - La FAO revela que al menos el 20% de productos pesqueros y acuícolas están mal etiquetados
jueves 2 de julio de 2026
Perú - La FAO revela que al menos el 20% de productos pesqueros y acuícolas están mal etiquetados
El organismo advierte que el fraude en la pesca y la acuicultura pone en riesgo la salud pública y la confianza de los consumidores
Por Mariel Alcántara
1 July, 2026
El Dinero, Santo Domingo
https://eldinero.com.do/370596/la-fao-revela-que-al-menos-el-20-de-productos-pesqueros-y-acuicolas-estan-mal-etiquetados/
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señaló en un reciente informe que estudios demuestran que al menos el 20% de los productos pesqueros y acuícolas comercializados a nivel mundial están mal etiquetados, una práctica que representa riesgos para la salud pública y afecta la confianza de los consumidores.
El documento indica que la pesca y la acuicultura constituyen una de las industrias alimentarias más importantes del mundo. Solo en 2022, la producción alcanzó 185 millones de toneladas de pescado, mariscos y otros productos acuáticos, con un valor estimado de US$195,000 millones.
Detalla que el comercio de más de 12,000 especies y la intervención de múltiples autoridades de inspección a lo largo de las cadenas internacionales de suministro dificultan los controles, lo que favorece distintas modalidades de fraude, especialmente en restaurantes, servicios de alimentos y productos procesados, donde resulta más difícil identificar las especies comercializadas.
Entre las prácticas más frecuentes figuran la sustitución de especies, mediante la cual una especie de menor valor comercial se vende como si fuera otra de mayor precio, y el etiquetado incorrecto, que consiste en alterar de forma fraudulenta información relacionada con el origen, el método de producción o las características del producto.
El informe también identifica otras formas de fraude, como la adulteración mediante la incorporación de agua, colorantes u otros aditivos para modificar la apariencia del producto; la falsificación y simulación de alimentos; el desvío de productos hacia mercados no autorizados; la sobreproducción por encima de los límites permitidos; el robo de mercancías y la alteración de fechas de vencimiento o certificaciones.
Según la organización, estas prácticas no solo generan pérdidas económicas, sino que también pueden exponer a los consumidores a toxinas, alérgenos, microorganismos patógenos y otros contaminantes cuando los productos provienen de fuentes no autorizadas o evaden los controles sanitarios.








