Fuente: InfoBae, Lima

Perú - Productos marinos y cómo se verán afectados ante el Fenómeno El Niño

Imagen Ilustrativa Infobae

viernes 6 de noviembre de 2026

Perú - Productos marinos y cómo se verán afectados ante el Fenómeno El Niño

La escasez de chita, pejerrey y lenguado obliga a modificar las faenas, mientras hogares y cevicherías afrontan una menor oferta de productos marinos

Por Lex Tasayco

Reportaje informativo sobre la disminución en la captura diaria de recursos marinos que afecta a los pescadores artesanales en la costa peruana debido al calentamiento de las aguas provocado por el fenómeno El Niño. El informe expone la escasez de especies tradicionales, el cambio hacia variedades alternativas de pescado y el impacto económico generado en los terminales pesqueros, comerciantes y restaurantes locales.

05 Nov, 2026
InfoBae, Lima
https://www.infobae.com/peru/2026/11/05/productos-marinos-y-como-se-veran-afectados-ante-el-fenomeno-el-nino/

La jornada de pesca en el litoral de Perú dejó de medirse en centenares de kilos para numerosos pescadores artesanales. Las capturas diarias cayeron de cerca de 200 kilos a menos de 20 kilos por el aumento de la temperatura del mar asociado al fenómeno de El Niño, una alteración que desplazó recursos habituales hacia zonas más frías y obligó a modificar las faenas en plena costa.

La reducción de los desembarques alcanza hasta el 40% en sectores de la pesca artesanal. La menor presencia de especies que suelen abastecer los mercados modifica los recorridos de las embarcaciones, eleva el consumo de combustible y exige cambios en los aparejos. Para quienes dependen de la actividad diaria, la escasez afecta los ingresos desde el momento en que salen al mar.

El escenario no se limita a una menor disponibilidad de pescado. El calentamiento del agua repercute sobre mariscos y otras especies sensibles a las variaciones de temperatura. En el caso del langostino, la mortalidad de las larvas compromete la renovación del recurso, mientras el kilo de los ejemplares grandes pasó de S/ 30 a S/ 34 en los puntos de venta.

El calentamiento desplaza especies y obliga a cambiar las faenas
La pesca artesanal enfrenta un cambio en la composición de las capturas. La chita, el pejerrey y el lenguado, especies asociadas al consumo cotidiano y a preparaciones tradicionales, se volvieron menos frecuentes en varias zonas del litoral. Los pescadores deben buscar alternativas en un mar que presenta condiciones distintas a las habituales.

Bandejas con hielo y langostinos que llevan carteles de precios verdes, junto a un cintillo informativo de un noticiero televisivo
Un puesto de venta exhibe bandejas con langostinos sobre hielo en Perú, en un contexto de escasez marina y variación de precios vinculados al fenómeno de El Niño.

La migración de especies hacia aguas más frías extiende las jornadas y aumenta el costo de cada salida. Algunas embarcaciones necesitan recorrer mayores distancias para encontrar recursos que antes estaban disponibles cerca de la costa. Otras deben adquirir o adaptar redes para capturar peces de distinto tamaño, comportamiento y profundidad.

Mientras disminuye la oferta de chita, pejerrey y lenguado, aumentó la presencia comercial de chauchilla, bonito, perico y merluza. El cambio abre una posibilidad de venta para parte de la flota, aunque no compensa de forma automática la pérdida de los recursos tradicionales. Las especies recién disponibles requieren nuevas rutas de comercialización y, en algunos casos, tienen una demanda menor o precios distintos en los mercados locales.

Pescados enteros alineados sobre una superficie blanca junto a un rótulo informativo de un noticiero de televisión
Varios pescados descansan sobre un mostrador mientras un rótulo televisivo informa sobre la reducción de las capturas en Perú debido al fenómeno de El Niño.

La menor oferta llega a hogares, restaurantes y cevicherías
El impacto se traslada a la cadena de consumo. La disponibilidad irregular de pescado y mariscos incide en el presupuesto de los hogares que compran productos del mar para su alimentación. Los comerciantes enfrentan dificultades para sostener el abastecimiento, mientras los precios reflejan la menor oferta y los mayores costos operativos de la actividad extractiva.

Los restaurantes y las cevicherías también deben ajustar su compra diaria. La ausencia o escasez de determinadas especies obliga a revisar cartas, porciones y precios. Para los negocios especializados en preparaciones con pescados de temporada, el cambio en el mar altera la planificación habitual y condiciona el acceso a insumos que forman parte de sus platos más solicitados.

El caso del langostino resume la presión sobre el sector. La muerte más rápida de las larvas por el incremento de la temperatura marina afecta la disponibilidad futura del crustáceo, mientras el aumento de precio ya alcanza al consumidor. El salto de S/ 30 a S/ 34 por kilo en los ejemplares grandes representa una variación que repercute tanto en la compra doméstica como en la operación de los establecimientos gastronómicos.

Pescados enteros colocados sobre hielo en bandejas de metal, junto a cajas de plástico y un cintillo informativo en la parte inferior
Un puesto de mercado en Perú expone pescado fresco sobre bandejas con hielo durante un reporte televisivo sobre la disminución de las capturas debido al fenómeno de El Niño.

El Niño costero mantendría condiciones adversas hasta el otoño de 2027

La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantiene la alerta por el comportamiento del mar frente a la costa peruana. En su comunicado del 16 de octubre, el organismo indicó que el calentamiento en la región Niño 1+2 tendría una magnitud extraordinaria hasta enero de 2027 y luego descendería a fuerte hasta inicios del otoño.

El informe oficial prevé temperaturas del aire por encima de los valores normales en toda la costa peruana, con posibilidad de nuevos récords durante el próximo verano. Para el sector pesquero, ENFEN señaló que la anchoveta se encuentra en gran parte en fase juvenil, próxima a la costa y a mayor profundidad, una condición que obliga a mantener un seguimiento de la biomasa y de las condiciones de captura.

A la vez, el organismo anticipó una buena disponibilidad de bonito, pez sierra y samasa cerca de la costa central y sur, además de perico, barrilete, melva y atún de aleta amarilla a lo largo del litoral. La presencia de especies asociadas a aguas más cálidas confirma la modificación del ecosistema marino, aunque la continuidad del fenómeno mantiene la incertidumbre para los pescadores que dependen de recursos hoy escasos.