Fuente: Perú 21, Lima

Perú - Se pierden 1,500 empleos al año en el sur por rigidez en la regulación pesquera

jueves 29 de enero de 2026

Perú - Se pierden 1,500 empleos al año en el sur por rigidez en la regulación pesquera

Consultora Macroconsult recomienda revisar las normas para revertir las perdidas

El actual ordenamiento pesquero impacta en la competitividad, favoreciendo indirectamente a industria chilena.

“Son alrededor de S/4,500 millones de PBI que la actividad pesquera ha dejado de producir, en acumulado”, precisó Diego Díaz, socio de Macroconsult.

Por Nicolás Castillo Arévalo

28/01/2026
Perú 21, Lima
https://peru21.pe/economia/se-pierden-1500-empleos-al-ano-en-el-sur-por-rigidez-en-la-regulacion-pesquera/

La rigidez del ordenamiento pesquero en el sur del país ha generado un saldo crítico: la pérdida de cerca de 1,500 empleos anuales, exportaciones no realizadas por unos US$2,000 millones y ventas no concretadas por S/3,500 millones en la cadena de valor, afectando directamente a las pymes.

Ante este escenario, resulta urgente una revisión por parte del Ministerio de la Producción para resarcir el daño económico.

“Son alrededor de S/4,500 millones de PBI que la actividad pesquera ha dejado de producir, en acumulado”, precisó Diego Díaz, socio de Macroconsult.

Esta situación se remonta al reordenamiento establecido hace poco más de una década. Dicha normativa prohibió la pesca industrial dentro de las primeras cinco millas marinas con el fin de reservar esa franja para la actividad artesanal y de menor escala.

Sin embargo, la regulación omitió un factor geográfico identificado por el Imarpe: en la zona sur, específicamente frente a las costas de Marcona, ocurre un fuerte afloramiento de aguas profundas que concentra el recurso justamente dentro de esas primeras cinco millas.

Al restringirse el acceso industrial en esta área de alta concentración, la extracción del cardumen se volvió sumamente compleja para las empresas del sector.

Aunque en su momento se aprobó un régimen especial (Prosur) que permitía la actividad industrial en áreas específicas sin impacto ambiental, este fue finalmente eliminado. Como consecuencia, la tasa de captura se desplomó de 53% a 22%, provocando el cierre de plantas pesqueras y un deterioro sostenido en la contribución del sector al empleo regional.

Nadie sabe para quién trabaja
La biomasa de anchoveta en el sur se extiende hasta las costas de Chile, siendo su gestión compartida por ambos países, pero de forma no coordinada.

Díaz sostiene que las cifras muestran que cuando nuestro país ha reducido la extracción del recurso por temas regulatorios, la cuota pesquera de Chile ha sido más amplia. En otras palabras: “la anchoveta que no pescábamos nosotros era pescada por Chile”, menciona el especialista. Esta situación se puede corroborar con las estadísticas del Imarpe y de Produce.

De acuerdo con estas, desde el 2010 la captura de anchoveta en la zona sur del Perú es inferior a la de la zona norte de Chile. Esa brecha llegó a ser, en promedio, 50% en 2012; en los años 2013 y 2017 alcanzó niveles de 65% y 67% inferior, respectivamente, mientras que entre 2018 y 2022 se mantuvo un 63% por debajo.

“Chile, con una geografía similar y acceso al mismo stock del recurso, ha mantenido una industria más saludable, con mayores niveles de empleo y operatividad que la industria pesquera del sur del Perú”, destacó Díaz.

Medidas correctivas
Entre las medidas correctivas, Díaz plantea avanzar hacia un ordenamiento pesquero más adaptativo, que incorpore las particularidades de la zona sur sin alterar los objetivos de sostenibilidad del recurso.

En concreto, propone evaluar la reinstauración de un régimen especial que permita la pesca industrial en áreas específicas dentro de las cinco millas, siempre que se cumplan criterios ambientales y de coexistencia con la pesca artesanal, como ocurrió hasta 2012.

Asimismo, sugiere revisar los criterios de veda aplicables al sur, a partir de estudios del Imarpe que muestran diferencias biológicas respecto de la zona centro norte.

Según esta evidencia, la anchoveta del sur alcanzaría su madurez a un menor tamaño, lo que abre la posibilidad de evaluar ajustes técnicos sin comprometer la conservación del recurso.

Para el especialista, corresponde que el Ministerio de la Producción analice esta información científica y determine si es viable introducir cambios regulatorios que permitan recuperar la actividad y el empleo en la región.