Fuente: El Universal

Sobrepesca amenaza a la sardina

ERNESTO J. TOVAR

lunes 13 de marzo de 2006

Sobrepesca amenaza a la sardina

Descontrol de la actividad durante los últimos años estaría causando la merma

Durante los últimos dos meses se ha acentuado la escasez de sardinas en lata en los supermercados y afines. Los consumidores deben adquirirlas con sobreprecio _si las consiguen_ en comercios medianos o pequeños u optar por comprar sardinas frescas en mercados y pescaderías.
A mediados de febrero el presidente del Instituto Nacional de Pesca, Oscar Lucentini, afirmó que el abastecimiento de sardinas enlatadas en mercados y supermercados se normalizaría totalmente para el mes de marzo, luego de que se iniciará la captura en las costas venezolana, durante la segunda quincena de febrero, precisamente.

Sin embargo, cuando ya corre la tercera semana de marzo, persiste la escasez en el producto enlatado, y las penurias de los consumidores que no consiguen la sardina, una económica fuente de proteínas.


Sobrepesca amenazante

De acuerdo con el biólogo Carlos Atilano, "es preocupante que durante los últimos quince años la producción total de sardina ha descendido alrededor de 43%".

Explica que en 1995 las capturas fueron de 180.000 toneladas, en el 2000 eran de 150.000 toneladas y en el 2005, de acuerdo a las cifras suministradas por Inapesca, fueron de 77.000 toneladas.

Por otra parte, Daniel Novoa, ex presidente de Inapesca, señala que algunos análisis realizados a finales de los años 80, sobre el estado de la biomasa sardinera, estimaban un nivel aproximado a las 800 mil toneladas "una cantidad poblacional que ha mantenido una estabilidad relativa en el tiempo".

Según Novoa, "expertos han afirmado que desembarques de hasta 200 mil toneladas no representan sobrepesca para el recurso sardinero".

Sin embargo, también indica que "si a las cifras oficiales se le suman las cantidades desconocidas que ilegalmente se destinan a la fabricación de harina de pescado, posiblemente estemos rebasando ese nivel de seguridad que se había fijado basándose en un enfoque precautorio para el manejo de la pesquería".


Factores

De acuerdo con Carlos Atilano, hay tres condiciones relevantes que sobresalen de la sobrepesca.

Uno sería la disminución de la habilidad del pez para reproducirse, conocido como sobrepesca de reproducción. Consiste en la captura del recurso antes de que tenga el crecimiento adecuado para que la población realice el ciento por ciento de su primer desove. La recomendación es no capturar sardinas de menos de 16 centímetros de longitud.

Un segundo factor que incide sobre el mantenimiento de la biomasa es la captura antes de que desarrollen todo su potencial de crecimiento (sobrepesca de crecimiento). El momento idóneo es luego de que las sardinas han cumplido el máximo del crecimiento después del desove, cuando tengan entre 17 y 25 centímetros de longitud.

Una tercera condición que propone Atilano es mantener con vida a los megarreproductores de la biomasa, por el papel que desempeñan en la larga vida de la población. Esto consistiría en no pescar sardinas de más de 25 centímetros de largo.

A juicio del biólogo, "hay una sobrepesca de la sardina porque no se han cumplido los tres aspectos fundamentales antes mencionados, como lo son dejar que se reproduzcan al máximo, permitirles crecer hasta después del primer desove, y dejar vivir a los megarreproductores".

Reconoce que "en principio estas normas serán duras para la industria, porque la porción entre 17 y 25 centímetros será pequeña, pero en el mediano plazo crecerá".


Amenazas

Novoa, ex presidente de Inapesca, sostiene que desde la década de 1990 se han producido distorsiones en las capturas de sardinas, fenómeno que sería ocasionado "por las inversiones de empresarios y grandes trasnacionales que están exportando importantes volúmenes de sardina congelada".

Advierte que puede producirse una "sobrecapitalización" en esta modalidad de pesquería, así como una presión inconveniente sobre el recurso sardinero.

A su vez, Atilano manifestó que durante los últimos diez años la pesca ha terminado con la población adulta de sardinas, y ahora está inci diendo sobre la población joven, cuyo desove es muy bajo o no existe.