Fuente: El Universal, Caracas
Venezuela - Inconformidad con precios fijados para las sardinas
Constituye parte esencial de la dieta de las clases populares
ERNESTO J. TOVAR
lunes 29 de mayo de 2006
EL UNIVERSAL - Inconformidad es la respuesta de los sectores productores, industriales y consumidores ante el reciente aumento de precios de la sardina ordenado por el Ejecutivo Nacional, y que abarca toda la cadena de comercialización del recurso.
Nerio Rafael Salazar, director de la Asociación de Productores de Sardinas de Nueva Esparta (Asoprosardine), calificó como una "irresponsabilidad" la decisión del Ejecutivo de aumentar la sardina en los caladeros a 120 bolívares por kilo "cuando la hemos estado vendiendo entre 180 y 200 bolívares".
"El Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio decidió un incremento sin tomar en cuenta las opiniones de los sectores, los pescadores no fuimos consultados".
Salazar hizo un llamado a las autoridades del Ejecutivo Nacional para que reconsideren el precio fijado, que sería insuficiente para cubrir las necesidades de los pescadores. "Trabajamos con insumos importados que cada vez nos cuestan más caros, además de que constantemente se encarecen los alimentos de la canasta básica".
El directivo de Asoprosardine aseguró que "continuaremos vendiendo el kilo de sardinas a unos 200 bolívares aproximadamente. No vamos a trabajar por un valor que no sea rentable, y si nos obligan a vender al precio en gaceta, pues saldremos a pescar carite, jurel, pulpo o calamares".
Paliativo
Por su parte, Luis Gerardo González, representante de Industrias El Faro, indicó que el aumento del precio de la sardina enlatada, que se sitúa en un promedio de 15%, es un paliativo para los ajustes a los que aspiraba la industria.
"Contábamos con que se fijara un precio de 750 bolívares para la lata de 170 gramos de sardina en aceite, salsa picante o salsa de tomate".
Esto significa que el nuevo precio de la sardina en su presentación de 170 gramos continua con un déficit de 19% en relación con las aspiraciones del sector industrial.
González señaló que el sector enlatador intentará ajustarse a las condiciones de comercialización insuficientes que deja esta regulación.
Explicó que no pueden mejorar su margen de comercialización aumentando los volúmenes de producción "porque la captura de sardinas aún es muy baja para abastecer apropiadamente a las plantas".
Afectados
Según estudios de Datanálisis, la sardina constituye un componente esencial dentro de la dieta de las clases sociales con menores recursos económicos, aportando un nivel proteínico importante que sustituiría el suplido por otros rubros animales como el pollo o la carne de res.
El reciente incremento de precios equipara un poco los valores nominales con los que los consumidores ya cancelan en pescaderías, mercados libres y supermercados, por lo que se prevé que no variará el abastecimiento irregular.
En algunos establecimientos la sardina fresca regulada ahora con un precio de Bs 1.200 por kilo, se vende hasta por 2 mil bolívares.
En cuanto a la sardina en filete, se reguló a 2 mil 192 bolívares por kilo, pero se vende incluso en 3 mil bolívares.









